Hay negocios que facturan mucho y ganan poco.
Y también hay empresas con una facturación aparentemente modesta que consiguen una rentabilidad muy interesante.
Por eso, facturar no es lo mismo que ganar dinero.
Facturación y beneficio no son lo mismo
La facturación representa los ingresos generados por las ventas.
Para conocer el beneficio, hay que tener en cuenta los costes y gastos correspondientes.
Por ejemplo, una empresa que factura 200.000 € no puede considerar esos 200.000 € como dinero disponible.
Entre otras cosas, tendrá que hacer frente a sus costes, impuestos y obligaciones.
¿Qué margen tiene tu negocio?
Una de las preguntas más importantes es cuánto dinero deja cada venta.
Puedes aumentar las ventas y, sin embargo, reducir tu rentabilidad si para conseguirlas tienes que asumir demasiados costes.
Por eso es importante conocer el margen de tus principales productos o servicios.
Rentabilidad y liquidez tampoco son lo mismo
Imagina que has realizado muchas ventas pero tus clientes pagan a 90 días.
Tu negocio puede tener un resultado positivo y, aun así, encontrarse con dificultades para pagar sus facturas este mes.
Eso es un problema de tesorería.
Por eso hay que controlar tanto la rentabilidad como la liquidez.
Los números que deberías revisar
Como mínimo, conviene conocer periódicamente:
- Facturación.
- Gastos.
- Margen.
- Beneficio.
- Clientes pendientes de pago.
- Deudas.
- Tesorería.
- Evolución respecto a meses anteriores.
No se trata de convertirse en contable.
Se trata de entender qué está pasando en tu negocio.
¿Qué pasa si facturo cada vez más pero gano lo mismo?
Puede ser una señal de que los costes están creciendo demasiado, los precios son insuficientes o el margen está disminuyendo.
En ese caso, aumentar todavía más las ventas puede no solucionar el problema.
Quizá haya que revisar precios, costes, productos o clientes.
La contabilidad puede ayudarte a tomar decisiones
La contabilidad no debería servir únicamente para cumplir obligaciones.
Bien utilizada, puede convertirse en una herramienta para saber qué funciona, qué no funciona y dónde están las oportunidades de mejora.
Podemos ayudarte a interpretar los números de tu negocio y convertir la información contable en una herramienta de gestión.
¿Sabes cuánto ganas realmente con tu negocio? Si no estás seguro, hablemos.
