Una de las dudas más habituales entre los autónomos es qué gastos pueden deducirse.
Y es importante conocer la respuesta, porque una buena gestión de los gastos puede ayudarte a calcular correctamente el resultado de tu actividad y tus obligaciones fiscales.
Pero cuidado: no todo gasto relacionado de alguna manera con tu trabajo es automáticamente deducible.
¿Qué es un gasto deducible?
En términos generales, para que un gasto pueda considerarse fiscalmente deducible debe estar relacionado con la actividad económica, estar correctamente justificado y cumplir los requisitos establecidos por la normativa aplicable.
Además, debe estar correctamente registrado.
Por eso, guardar simplemente un ticket o demostrar que has pagado algo no siempre es suficiente.
Algunos gastos habituales
Dependiendo de la actividad y de las circunstancias concretas, pueden existir gastos relacionados con:
- Alquiler de un local.
- Material y suministros.
- Herramientas profesionales.
- Programas y software.
- Servicios profesionales.
- Formación relacionada con la actividad.
- Seguros vinculados al negocio.
- Determinados desplazamientos.
- Equipos informáticos.
- Teléfono e Internet, cuando corresponda.
Pero cada caso debe analizarse individualmente.
¿Puedo deducir el teléfono?
Depende de su utilización y de las circunstancias.
Si existe un uso profesional y personal, no debes asumir automáticamente que puedes deducir el 100 %.
Lo mismo sucede con otros bienes que pueden tener un uso mixto.
¿Y si trabajo desde casa?
Los autónomos que trabajan desde su vivienda habitual pueden tener derecho a determinadas deducciones, pero existen reglas específicas para calcularlas.
No conviene aplicar simplemente un porcentaje a todos los gastos de la vivienda.
Un error muy frecuente: confundir IVA e IRPF
La deducción del IVA y la consideración de un gasto a efectos del IRPF no son exactamente lo mismo.
Un gasto puede tener un tratamiento diferente en cada impuesto.
Por eso, cuando tengas dudas sobre un gasto, es mejor consultarlo antes de incluirlo en tus declaraciones.
Los errores que debes evitar
Algunos de los errores más frecuentes son:
Guardar solo el justificante del pago.
Incluir gastos personales como gastos del negocio.
No conservar correctamente las facturas.
Aplicar el mismo criterio a todos los gastos.
Confundir la deducción del IVA con la del IRPF.
¿Qué deberías hacer?
Una buena gestión fiscal no consiste en intentar deducir absolutamente todo.
Consiste en identificar correctamente los gastos de la actividad, conservar la documentación y aplicar las reglas que correspondan.
Podemos encargarnos de tu gestión fiscal y contable para que tengas tus gastos organizados y puedas centrarte en tu negocio.
¿Tienes dudas sobre qué gastos puedes deducir? Habla con nosotros.
