Una de las primeras decisiones importantes cuando empiezas un negocio es elegir la forma jurídica adecuada.
¿Es mejor trabajar como autónomo? ¿Conviene crear una Sociedad Limitada? ¿En qué momento merece la pena cambiar?
La respuesta depende de muchos factores: el tipo de actividad, los beneficios, el riesgo del negocio, si vas a tener socios, si quieres contratar trabajadores y, sobre todo, cuáles son tus objetivos a medio y largo plazo.
Por eso, no existe una opción que sea mejor para todo el mundo.
Ser autónomo: una opción sencilla para empezar
Trabajar como autónomo suele permitir comenzar una actividad de forma más sencilla, con menos trámites societarios y una gestión administrativa generalmente más simple.
Puede ser una opción adecuada para determinados profesionales, pequeños negocios o personas que están empezando y quieren validar su proyecto antes de asumir una estructura mayor.
Pero también tiene aspectos que deben analizarse, especialmente en materia de responsabilidad y fiscalidad.
¿Qué es una Sociedad Limitada?
Una Sociedad Limitada es una sociedad con personalidad jurídica propia.
Puede resultar interesante cuando el proyecto tiene varios socios, existe una determinada exposición al riesgo, se prevé crecimiento o se quiere construir desde el principio una estructura societaria.
Sin embargo, una SL también implica obligaciones contables y mercantiles y una gestión más compleja que la de un autónomo.
¿Qué opción paga menos impuestos?
Esta es probablemente una de las preguntas que más escuchamos.
Y la respuesta es: depende.
No es correcto afirmar que una Sociedad Limitada siempre paga menos impuestos que un autónomo.
Para comparar ambas alternativas, hay que estudiar los beneficios del negocio, cómo se va a utilizar el dinero generado, la remuneración del socio, la Seguridad Social, los gastos de gestión y las necesidades futuras de la empresa.
Por eso es mucho más útil hacer una simulación con números reales que aplicar una regla general.
¿Cuándo merece la pena estudiar una SL?
Hay determinadas situaciones que pueden justificar un análisis:
- El negocio está creciendo de forma sostenida.
- Los beneficios son elevados y una parte se va a reinvertir.
- Van a incorporarse nuevos socios.
- La actividad tiene una exposición al riesgo significativa.
- Se necesita una estructura empresarial preparada para crecer.
- Existen necesidades concretas de financiación o inversión.
No significa que en estos casos haya que crear una SL automáticamente. Significa que puede ser el momento adecuado para comparar las dos opciones.
Autónomo o SL: no tomes la decisión solo por Internet
Encontrar una cifra de facturación a partir de la cual «siempre compensa» crear una sociedad puede resultar tentador.
Pero dos negocios que facturan exactamente lo mismo pueden tener situaciones completamente diferentes.
Uno puede tener muchos gastos y poco beneficio. Otro puede tener pocos gastos y un margen elevado. Uno puede necesitar reinvertir todo lo que genera y otro puede retirar prácticamente todo el beneficio.
Por eso, la decisión debe hacerse teniendo en cuenta el conjunto.
En resumen
No se trata de decidir entre autónomo y SL porque una opción sea «mejor».
Se trata de encontrar la estructura que mejor encaje con tu actividad, tus números y tus planes.
¿Estás pensando en empezar un negocio o en pasar de autónomo a sociedad?
Podemos estudiar tu situación y comparar las diferentes alternativas para que tomes la decisión con información y no por intuición.
Habla con nosotros y estudiamos tu caso.
